Pongamos que me pongo profundo, que ésta vez no hablase de bares, de juergas y demás frivolidades...
A lo mejor hablaría de lo mal que está el mundo, de la resignación con la que digiero cada vez que veo en la tele (esa cajita asquerosa a través de la cual contemplamos las cosas que nos quieren contar como si realmente no estuvieran pasando) imágenes de la barbarie que el ser humano es capaz de generar; de cómo miro para otro lado cuando ilustran con famélicos críos llenos de moscas alguna catástrofe humanitaria; de cómo me indigno conmigo mismo por saberme cómplice y no actuar...pero hoy no es el momento...
Quizás hablara de nuestra "ferpecta" sociedad, de nuestra cultura del éxito y de cómo esta cultura es una máquina de fabricar fracasados. Hablaría a lo mejor de los trabajos basura, del fracaso escolar y de sus consecuencias, de los trenes que se pierden y que no volverán; de cómo las ciudades se me antojan enormes colmenas, con miles de panales que a su vez contienen miles de celdas a las que llamamos "hogares"; de cómo nos entregamos al consumismo; de cómo han muerto los ideales románticos, del arma de doble filo que es el "estado del bienestar"...pero hoy no es el momento....
Supongo que hablaría de los pequeños grandes dramas personales, de ludopatías, de depresiones, de sentimientos de culpa, de remordimientos, de ilusiones rotas y de decepciones...pero hoy no es el momento....
También, ¿Por qué no?, hablaría del amor. De cómo junto con la risa es lo más puro que nos queda. De cómo puede hundirte en el abismo mas profundo, y de cómo puede hacer que llegues a tocar el cielo. De como, de nuevo, está llamando a mi puerta...pero hoy no es el momento...
Ay amigos, sí, podría ponerme profundo...¡pero para eso ya tengo a mi psicoterapeuta que pa eso le pago, coño!
A lo mejor hablaría de lo mal que está el mundo, de la resignación con la que digiero cada vez que veo en la tele (esa cajita asquerosa a través de la cual contemplamos las cosas que nos quieren contar como si realmente no estuvieran pasando) imágenes de la barbarie que el ser humano es capaz de generar; de cómo miro para otro lado cuando ilustran con famélicos críos llenos de moscas alguna catástrofe humanitaria; de cómo me indigno conmigo mismo por saberme cómplice y no actuar...pero hoy no es el momento...
Quizás hablara de nuestra "ferpecta" sociedad, de nuestra cultura del éxito y de cómo esta cultura es una máquina de fabricar fracasados. Hablaría a lo mejor de los trabajos basura, del fracaso escolar y de sus consecuencias, de los trenes que se pierden y que no volverán; de cómo las ciudades se me antojan enormes colmenas, con miles de panales que a su vez contienen miles de celdas a las que llamamos "hogares"; de cómo nos entregamos al consumismo; de cómo han muerto los ideales románticos, del arma de doble filo que es el "estado del bienestar"...pero hoy no es el momento....
Supongo que hablaría de los pequeños grandes dramas personales, de ludopatías, de depresiones, de sentimientos de culpa, de remordimientos, de ilusiones rotas y de decepciones...pero hoy no es el momento....
También, ¿Por qué no?, hablaría del amor. De cómo junto con la risa es lo más puro que nos queda. De cómo puede hundirte en el abismo mas profundo, y de cómo puede hacer que llegues a tocar el cielo. De como, de nuevo, está llamando a mi puerta...pero hoy no es el momento...
Ay amigos, sí, podría ponerme profundo...¡pero para eso ya tengo a mi psicoterapeuta que pa eso le pago, coño!
2 comentarios:
muy bueno, me ha gustado, no puedo ni imaginar lo que le cuentas a tu terapeuta.
Ay maricón tu psicoterapeuta te va a tener que pagar a tí... que le vas a dar material para tres o cuatro tesis!!!
Va a resultar que detrás de esa vívora frívola y sórdida hay un soul, my life... A mí que me registren! Cuantos tequilas tas tomao maricón???
Free Tijuana!
Otro chupito!!
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