Ayer volví a ver "Como agua para chocolate". La había visto hace mucho tiempo, pero recordaba que era una buena peli. Por eso, y por mi cruzada cultureta particular, accedí a verla. (No puedo resistirme a una voz en off mejicana....ándele!!!!!)
Ni que decir tiene que con ese título se trata de una historia de amor, (por cierto: ¿a qué clase de chocolate se le echa agua?, ¿al paladín?) aunque cargada de elementos fantásticos, como los efectos que provocan en todo el personal las recetas de la prota (una especie de Arzak mística que igual te mata de melancolía con la carne en salsa, que te pone mah caliente que los palos de un shurrero con los boquerones en vinagre), el fantasma de la madre de ella (que es una hijaputa entre la señorita Rottenmeyer y satán, pero a lo far-west), y las escenas de sexo entre la susodicha, de nombre "Tita", y su amante "Pedrooooooooooooo" (un ser vil y pusilánime donde los haya, capaz, en su infamia, de casarse con la hermana de la prota "para estar cerca de ella" dice el cínico, aunque cualquier espectador intrépido se dé cuenta de lo que quiere en verdad: dos chochos por el precio de uno).
La cosa es que ésta chavala se enamora del pavo vil, lo que pasa es que la pobre es la última hija de tres (tiene una hermana flatulenta y cornuda, y otra que es la versión australiana de Pancho Villa), por lo que no se puede casar por tener que cuidar de la cabrona de la madre hasta que ésta muera (porca miseria). El pavo, mientras tanto, en un gesto de cobardía y sumisión, decide casarse con la hermana de Tita por los motivos antes expuestos (sí, cobardía y sumisión, chúpate esa "COSMOPOLITAN").
Totá, que la probe muhé se vuerve majarona por no podé consumá con er shavá, y se va a viví ar palomá der ransho a pelá palomoh, ida der tó. Y en esto que aparece un gringo médico, amigo de la familia, que en vez de llamá al 112 se la lleva a su casa a cuirdarla.
Como el tío es un buen médico, al final consigue que le le pase el siroco a la criatura. Y como además es muy buena persona (eh mah buenooooo), se enamora de ella y le pide la mano, a lo que Tita acepta.
Paralelamente, a la madre se la cargan unos revolucionarios panchitos, por lo que Tita vuelve al rancho, y también Pedro (el infame monigote)...y saltan chispas entre los dos, maricón. Y le pone al médico en la cabeza todos los cuernos que hay en la reserva de Kinshasha, y mira que es bueno el médico, y mira si tiene cuernos......
Al final, "Sex in the kitchen" Tita, manda al bueno del doctor a por lentejas a Afganistán...
Pero la cosa no acaba ahí. No amig@s. Cuando por fin van a echar un polvo sin cargo de conciencia años después, el pavo se mete una Viagra y se muere de un infarto encima de ella, que al ver lo sucecido, se acuerda que tiene encima una caja de cerillas que le dió el médico para encender el termo, y se las come la majadera.....
R.I.P.
FIN
Bonita historia....no????
Moraleja: "Señor, no es por vicio ni por fornicio, sino para traer un hijo a tu servicio"
!!!Éstos Mejicanos!!!
Ni que decir tiene que con ese título se trata de una historia de amor, (por cierto: ¿a qué clase de chocolate se le echa agua?, ¿al paladín?) aunque cargada de elementos fantásticos, como los efectos que provocan en todo el personal las recetas de la prota (una especie de Arzak mística que igual te mata de melancolía con la carne en salsa, que te pone mah caliente que los palos de un shurrero con los boquerones en vinagre), el fantasma de la madre de ella (que es una hijaputa entre la señorita Rottenmeyer y satán, pero a lo far-west), y las escenas de sexo entre la susodicha, de nombre "Tita", y su amante "Pedrooooooooooooo" (un ser vil y pusilánime donde los haya, capaz, en su infamia, de casarse con la hermana de la prota "para estar cerca de ella" dice el cínico, aunque cualquier espectador intrépido se dé cuenta de lo que quiere en verdad: dos chochos por el precio de uno).
La cosa es que ésta chavala se enamora del pavo vil, lo que pasa es que la pobre es la última hija de tres (tiene una hermana flatulenta y cornuda, y otra que es la versión australiana de Pancho Villa), por lo que no se puede casar por tener que cuidar de la cabrona de la madre hasta que ésta muera (porca miseria). El pavo, mientras tanto, en un gesto de cobardía y sumisión, decide casarse con la hermana de Tita por los motivos antes expuestos (sí, cobardía y sumisión, chúpate esa "COSMOPOLITAN").
Totá, que la probe muhé se vuerve majarona por no podé consumá con er shavá, y se va a viví ar palomá der ransho a pelá palomoh, ida der tó. Y en esto que aparece un gringo médico, amigo de la familia, que en vez de llamá al 112 se la lleva a su casa a cuirdarla.
Como el tío es un buen médico, al final consigue que le le pase el siroco a la criatura. Y como además es muy buena persona (eh mah buenooooo), se enamora de ella y le pide la mano, a lo que Tita acepta.
Paralelamente, a la madre se la cargan unos revolucionarios panchitos, por lo que Tita vuelve al rancho, y también Pedro (el infame monigote)...y saltan chispas entre los dos, maricón. Y le pone al médico en la cabeza todos los cuernos que hay en la reserva de Kinshasha, y mira que es bueno el médico, y mira si tiene cuernos......
Al final, "Sex in the kitchen" Tita, manda al bueno del doctor a por lentejas a Afganistán...
Pero la cosa no acaba ahí. No amig@s. Cuando por fin van a echar un polvo sin cargo de conciencia años después, el pavo se mete una Viagra y se muere de un infarto encima de ella, que al ver lo sucecido, se acuerda que tiene encima una caja de cerillas que le dió el médico para encender el termo, y se las come la majadera.....
R.I.P.
FIN
Bonita historia....no????
Moraleja: "Señor, no es por vicio ni por fornicio, sino para traer un hijo a tu servicio"
!!!Éstos Mejicanos!!!
1 comentario:
Estoy de acuerdo en casi todo, pero no te hagas el chulito, Garci de pacotilla, porque casi te echas a llorar a tocha suelta cuando le dice al médico que quiere al pusilánime ... Y me reconocerás que el médico tiene menos morbo que el golosina en supervivientes.
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