miércoles, 13 de mayo de 2009

La entrevista

Entonces reconocí la mirada de la fotografía: era ella. No sonreía como antes de ayer, en el bar, cuando inéditamente valeroso la abordé con el tópico -¿estudias o trabajas?- . Tampoco tenía el brillo en los ojos de la mañana siguiente cuando entre las sábanas, jugueteaba alegremente con los vellos de mi pecho. Pero era ella, sin duda.

De súbito, la puerta del despacho se abrió, y de ésta salió un hombre menudo, de traje gris y rostro a juego. Cortésmente estrechó mi mano, y luego, de manera rutinaria, empezó a hablar.
-Buenos días. Soy Antonio Millán, director de recursos humanos-
Tragué saliva...

1 comentario:

p-tinta dijo...

Se había acostado con la mujer del de recursos humanos?? Valiente guarra!!! Moraleja: En la olla no metas la polla...